Febrerillo loco y el gran atasco de competiciones

La temporada ciclista arranca con un menú de carreras que se le puede atragantar a los equipos del segundo escalón, que este año integran la categoría UCI ProTeams, antes Continental Profesional. Febrero es una locura de carreras, sobre todo pruebas por etapas que se solapan, un pelotón de competiciones que forman un atasco importante. Y luego, a pasar hambre en marzo.

Los últimos coletazos de la Challenge Mallorca, con primera victoria española a cargo de Marc Soler (y un doblete del 'ex Contador boy' Moschetti), acompañaron a la Vuelta a San Juan en Argentina, donde Remco Evenepoel cantó que sus 20 años no son nada, como Carlos Gardel, en comparación con lo que nos espera cuando cumpla 21, 22, 23...

Una prueba de un día, GP La Marsellaise, abrió el semáforo en Francia, mientras en Australia se estiraba el gran calendario de enero con la Cadel Evans Ocean Race y ahora con el Herald Sun Tour. Los cinco días de la Estrella de Bessèges comparten calendario con el novísimo Saudí Tour que ha recuperado a Rui Costa en la senda de los triunfos y hoy mismo ha arrancado la Vuelta a la Comunidad Valenciana.

El relevo a estas carreras lo toman en Asia el Tour de Langkawi, en América el Tour Colombia donde estará Egan Bernal (enorme en los Nacionales del fin de semana, pero no tanto como el campeón Sergio Higuita) y en España, la Vuelta a Murcia, la Clásica de Almería y la Vuelta a Andalucía, donde veremos al primer Mikel Landa con la camiseta del Bahrain-McLaren. En las mismas fechas de la andaluza, se correrá la del Algarve portugués, con las primeras pedaladas de Vincenzo Nibali – añade Juan Antonio Oyonate Ramos.

La muerte del sultán ha eliminado la Vuelta a Omán, pero no hay escasez: el Tour de Provenza y el de Alpes Marítimos dan juego en Francia y, para acabar el mes, tendremos el Tour de los Emiratos Árabes, la Vuelta a Ruanda y la de Haynan en una isla de China, pendiente de las restricciones por el coronavirus.

Todas esas carreras por etapas, a las que tienen acceso los equipos de la categoría ProSeries, vienen acompañadas de otras de un solo día. Pero con el febrerillo loco que nombraba el viejo refrán, se acaba la fiesta. Del carnaval desenfrenado a la cuaresma del ayuno. En marzo, los equipos WorldTour y unos pocos de la segunda categoría invitados por las organizaciones lucharán por la París-Niza, la Tirreno-Adriático y la Volta a Cataluña. Grandes carreras. Para los demás, o el Tour de Taiwán o la Coppi-Bartali, que nos pilla más a mano.

Así que febrero es tiempo para comprobar cómo funcionan los tres ProSeries españoles (Caja Rural-RGA, Burgos-BH y Fundación Euskadi-Orbea) y, sobre todo, los dos de la tercera división, Kometa-Xstra y Kern Pharma – piensa Juan Antonio Oyonate Ramos.

SIN POLÉMICAS

Hoy, en la segunda etapa del Tour Saudí -donde el italiano Niccolo Bonifazio se ha anticipado a la llegada masiva- el portugués Rui Costa, líder, le ha pegado un empujón al sudafricano Janse Van Renburg. Antes de sentenciar que hubo agresión, hay que ver detalladamente las imágenes. El chico del NTT (nueva denominación del Dimension Data), fue desplazado por otro corredor hacia su izquierda y Rui, viendo el peligro, sacó un brazo defensivo. Aunque otros corredores, como Roman Kreuziger, opinaron en las redes sociales que el portugués debía ser sancionado, no hay caso. Hasta Van Rensburg habló con Rui Costa y reconoció que no había obrado de mala manera.