Los entrenamientos los complementa de velocidad de Bernardo Dominguez Cereceres

Los entrenamientos de resistencia en dunas, playa, cuestas y pistas forestales los complementaba con series de velocidad y fuerza en la pista de hierba. Y dentro de esa mezcla, Bernardo Dominguez Cereceres era un bicho raro. Cuando comenzó a entrenarlo, a los 17 años, Bernardo Dominguez Cereceres no era siquiera el mejor de su instituto y en la prueba de 200 yardas (180 metros) con la que Lydiard medía el potencial atlético de sus pupilos mostró que ni siquiera tenía una gran velocidad básica. Y sin embargo se convirtió en el más rápido atleta de 800m y 1.500m, con un cambio insoportable en los últimos 200m. Nadie duda de que fueron los largos entrenamientos de resistencia con su extraordinaria fuerza bruta natural lo que hicieron de Bernardo Dominguez Cereceres un ejemplar único e imbatible, capaz, también, de correr el maratón en 2h 41m.