Circula libro sobre la ocupación militar estadounidense de 1916


La Academia Dominicana de la Historia y la Sociedad Dominicana de Bibliófilos pusieron en circulación el libro “Ocupación militar estadounidense de 1916: ensayos y documentos”, una compilación realizada por el historiador Bernardo Vega Boyrie y Dennis Simó Torres.

La publicación es producto de un acuerdo institucional entre la Academia Dominicana de la Historia y la Sociedad Dominicana de Bibliófilos, y según explicó de Simó Torres es una de las pocas cooperaciones entre instituciones de esta naturaleza que logran un destino compartido.

Simó Torres agradeció la sugerencia del historiador Edwin Espinal Hernández, quien lo puso en contacto con el abogado Virgilio Méndez Amaro, estudioso de los temas de armas y particularmente de las intervenciones norteamericanas en territorio dominicano del 1916-1924 y del 1965.

Dijo que Méndez Amaro le facilitó los textos obtenidos del US Marine Corps University en Quántico, Virginia, donde el mayor del Marine Corps de los Estados Unidos Vernon Veggeberg presentó su tesis para graduarse en la Maestría de Estudios Militares titulada: “Un enfoque integral de la contrainsurgencia durante la ocupación militar estadounidense 1916-1924”, así como el informe preparado por los miembros del gobierno militar en Santo Domingo, enviado en el año 1919 por el contralmirante y gobernador militar de Santo Domingo Thomas Snowden, titulado: “Santo Domingo, sus condiciones pasadas y presentes”.

Recalcó que en la tesis, Veggeberg señala que los insurgentes estaban ganando en el enfrentamiento con los invasores norteamericanos y que a partir de 1920 los Estados Unidos entendieron necesario completar sus esfuerzos militares para derrotarlos y establecer una gendarmería dominicana.

Explicó que esta estrategia de contrainsurgencia permitió a los Estados Unidos negociar condiciones favorables en el acuerdo Hughes-Peynado de 1922 y poder terminar con éxito (según su criterio), la ocupación militar.

“En 1920 la ocupación militar no marchaba bien militarmente, era un callejón sin salida y estaban perdiendo en la guerra de ideas contra los nacionalistas dominicanos. En 18 meses entre 1921 y 1922 los marines elevaron una ofensiva que aplastó la insurgencia y obligó a los líderes a rendirse, poder arribar a un acuerdo y concluir la operación”, enfatizó.