Hacen 58 años del asesinato de Rafael Leonidas Trujillo


Hoy se cumplen 58 años del asesinato del dictador Rafael Leónidas Trujillo, el cual se produjo el 30 de mayo de 1961.

Este hecho fue la coronación de una conspiración tramada en el seno de varias influyentes familias.  Se produjo en la avenida George Washington cuando el generalísimo (como también se le llamaba), se dirigía a una de sus casas en San Cristóbal.

El grupo de los complotados, hoy llamado, héroes del 30 de mayo, por lo menos en tres ocasiones, los días 17, 24 y 25 de mayo intentaron fallidamente enfrentar al dictador Rafael Leónidas Trujillo, el cual extrañamente varió su itinerario en cada ocasión.

Un certero disparo de Imbert y que Trujillo recibió en el pecho, detuvo su marcha desplomándose estrepitosamente A casi 3 metros de distancia de su atacante, al tiempo que exclamó “este Guaraguao ya no come más pollo”. En cuestión de minutos Trujillo estaba muerto y desde entonces este ha sido, el suceso más importante de nuestra historia contemporánea.

La escena donde se produjo el ajusticiamiento de Trujillo no fue limpiada; se dejaron armas registradas a nombre de los conspiradores. El auto de uno de ellos también fue abandonado cerca del lugar del crimen, pero lo que más determinó el fracaso del plan fue que Pedro Livio Cedeño resultó herido de gravedad y fue llevado a una clínica donde posteriormente fue capturado.

Con la muerte de Rafael Leónidas Trujillo, se puso fin a una de las dictaduras más siniestras del Siglo XX.

La Historia nos muestra dictadores que permanecieron, o permanecen, largo tiempo en el poder gracias a su habilidad, a su inteligencia o a su carisma personal. El caso de Trujillo es novelesco porque su mandato estuvo basado en el terror y en la brutalidad.

Luego de todos estos hechos los Trujillo fueron expulsados del país y Joaquín Balaguer quedó como Presidente de la República. No obstante, debido a las presiones estadounidenses fue exiliado también.